Pro Mujeres: Sororidad y ejercicio de derechos frente a la violencia basada en género

06 February 2026|Carolina Granda

El Proyecto Pro Mujeres se implementó en las provincias de Guayas y El Oro con el objetivo de fortalecer la atención integral y la capacidad de respuesta institucional frente a la violencia basada en género, en particular en contextos de movilidad humana. El proyecto se orientó a consolidar una respuesta basada en derechos humanos, que reconoce a las mujeres como sujetas activas de estos y no únicamente como receptoras de atención. Desde esta mirada, la intervención priorizó la dignidad, la autonomía y el fortalecimiento de capacidades como ejes centrales del proceso.

“Conocer la historia de las mujeres que componen el grupo del Proyecto Pro Mujeres fue una gran contribución a la idea que tenía de resiliencia”, comparte una de las participantes del grupo de sororidad. En su relato, la resiliencia deja de ser entendida como una noción cómoda de superación individual y se redefine como una capacidad que se construye en medio de escenarios complejos, donde migrar, adaptarse y sostener la vida implica enfrentar múltiples formas de violencia.

“El mundo fuera de la estabilidad es un mar que te ahoga”, expresa, reconociendo que escuchar las historias de otras mujeres migrantes y desplazadas, expuestas a la xenofobia, el machismo y los abusos, le permitió reafirmar una lucha compartida: la defensa de la dignidad y la integridad más allá de cualquier frontera. Las 45 sesiones de acompañamiento desarrolladas en los grupos de sororidad se consolidaron como espacios seguros de encuentro, cuidado y escucha activa.

Para la participante, estos espacios se vivieron como un pequeño “recreo” en la escuela de la vida, donde fue posible habitar el dolor y la vulnerabilidad sin juicios ni condenas, con el respaldo de acompañamiento profesional y redes entre mujeres. “Ahora puedo reconocer que tengo derecho a la dignidad y a mi integridad física, psíquica, moral y sexual”, afirma, subrayando la importancia de saber que estos derechos pueden y deben ser ejercidos y defendidos ante cualquier forma de violencia. De esta manera, el Proyecto Pro Mujeres fortaleció no solo la atención integral, sino también procesos de empoderamiento y apropiación de derechos que contribuyen a una respuesta institucional y comunitaria más sólida y transformadora frente a la violencia basada en género.

Con el testimonio de: Mujer integrante del Grupo de Sororidad